Así se vivió la ceremonia de Imposición de Símbolos de la Facultad de Salud

01 de agosto, 2022.

Son las 7:30 a. m. del martes 26 de julio, de a poco la plazoleta principal de la UMB empieza a llenarse de vida con la llegada de los estudiosos de último semestre de Fisioterapia y sus familiares.

Hay un ambiente de felicidad y las risas que se escuchan en todo el Edificio Administrativo marcan el inicio de lo que serán los próximos cuatro días en las ceremonias de Imposición de Símbolos, un evento que congrega a toda la Facultad de Salud en pos de sensibilizar a los estudiosos de los programas de Enfermería, Fisioterapia, Fonoaudiología, Terapia Ocupacional y Terapia Cardiorrespiratoria con los legados distintivos que la universidad les otorga para su iniciación en el desarrollo de prácticas de formación profesional.

Durante estos días más de 800 estudiosos recibieron sus respectivos símbolos, los cuales hacen parte de la herencia y los legados que las distintas profesiones han recibido a través de la historia; logrando así que la sociedad identifique a los estudiosos de la UMB como profesionales al servicio de la humanidad y del cuidado de la salud, garantizando la calidad de vida de las personas, familias y comunidades, desde la promoción, la prevención, las intervenciones, el tratamiento, la rehabilitación y la paliación.

Pero ¿qué representan los símbolos que se le imponen a los estudiosos?

El uniforme blanco para los estudiosos de Enfermería representa la limpieza, pureza, tranquilidad, las acciones de asepsia, la pulcritud, la disciplina y el amable servicio que deben tener los profesionales de dicha carrera al atender a las personas que los necesitan.

Por su parte, el uniforme azul para los estudiosos de Fisioterapia, Fonoaudiología, Terapia Ocupacional y Terapia Cardiorrespiratoria traza la seguridad, la tranquilidad, la protección, la pulcritud, la disciplina y el amable servicio que deben tener los profesionales de las ciencias de la salud.

La toca para las estudiosas de Enfermería es un símbolo histórico, ya que quienes se dedicaban al área del cuidado portaban un velo en la cabeza para protegerse y proteger a los pacientes; después de la reforma protestante, las mujeres que cuidaban usaban un gorro o un velo corto que, con el transcurrir de la historia, se fue acortando hasta convertirse en la toca actual.

Este elemento de las estudiosas de la UMB se distingue con cintas rojas, símbolo de representatividad institucional, y con dos líneas a los laterales que representa el proceso de formación: la primera línea inferior representa la salud y la vida y la segunda, el conocimiento, las competencias, destrezas y habilidades que se adquieren durante el desarrollo de la práctica.

Una vez el proceso de formación profesional en pregrado ha culminado, la cinta de la toca se extiende trasversalmente de izquierda a derecha, en muestra de un proceso académico culminado.

La lámpara para los estudiosos de enfermaría y la vela para los demás programas son símbolos de luz; los cual tienen su origen con Santa Catalina de Siena durante la muerte negra, peste que abatió a Siena en el año 1200 y que desde allí se extendió a toda Europa.

Desde entonces y a través del tiempo se continuó usándose para alumbrar en las noches a los pacientes en las distintas instituciones de salud.

En la modernidad, Florence Nightingale, quien gestó las bases de la enfermería como ciencia y como profesión, la utilizaba para hacer las rondas de enfermería al cuidar a los heridos durante la guerra de Crimea y poder, así, observar a los pacientes, identificar sus necesidades, solucionar sus problemas y mitigar el dolor; a ella se le identifica como la dama de la lámpara.

Este símbolo de las ciencias de la salud representa la luz que se requiere en todos los actos del cuidado, la claridad, el conocimiento y la iluminación que brinda el saber.

Por su parte, la placa es símbolo de competencia y compromiso profesional en cada acto del ejercicio del cuidar; para el caso en la UMB se distingue como símbolo de amor, fraternidad, saber y representatividad institucional.

Gracias a toda la comunidad manuelista que acompañaron, de forma presencial o virtual, estas ceremonias que son un acto de unión y orgullo para toda la institución.